Patrimonio cultural
La singularidad cultural del pueblo chilote, dada por sus orígenes y geografía, generó un espacio fértil en expresiones y tradiciones culturales, llevando las artesanías y oficios a lo cotidiano. Crearon técnicas y herramientas artesanales de pesca, carpintería y elaboración de productos derivados de la madera y lana. Construyeron barcos y palafitos en la orilla del mar. Edificaron iglesias por todo el archipiélago, actualmente Patrimonio de la Humanidad, fruto del sincretismo religioso y la arquitectura vernacular. Desarrollaron su gastronomía basada en mariscos, pescados, carne de cordero y cerdo además de 100 variedades de papas, creando recetas como el curanto en hoyo, diversas tortillas de papa llamadas milcao y chapalele, en torno a las cuales celebran fiestas tradicionales como la minga o la botadura de lanchas y religiosas heredadas del catolicismo instaurado por la “misión circular” de los jesuitas. Todo éste imaginario, espiritual, moral y simbólico es la expresión del alma del pueblo chilote, que aún se mantiene viva y a pesar de la avasalladora modernidad.
Geografía
Ubicado en el Pacífico Sur, el desmembrado territorio del Archipiélago de Chiloé está compuesto por la Isla Grande (la segunda más grande de Sudamérica después de Tierra del Fuego) y por pequeños grupos de islas y canales transversales. Juntos forman un mar interior de senos, golfos y fiordos que se funden por el este con la inconmensurable Cordillera de los Andes.
La selva fría valdiviana presente en las suaves colinas y praderas, son producto del veleidoso clima templado lluvioso presente en éstas latitudes. Es posible ver en una mañana fuertes lluvias que de improviso se disipan y dan lugar a un radiante sol. A lo largo del litoral interior se dibuja un paisaje de exuberante verde profundo. Bosques nativos, helechos, nalcas, pajonales, pangales y vegas se confunden entre canales, esteros y ensenadas. La gran biodiversidad marítima, concebida por las mareas, los deshielos de los fiordos que entregan un importante componente de agua dulce, además de los drenajes de caudalosos ríos y lluvias, generan hábitats con nutrientes únicos, especialmente fecundos para la existencia de peces, aves, invertebrados y mamíferos marinos.
Mitología
La mitología chilota nace a partir del sincretismo de antiguas creencias de los pueblos indígenas (chonos, huilliches) junto a la influencia religiosa europea. En ella está contenida, además de identidad y tradición, una cosmovisión cargada de simbolismo. Esa forma de ver e interpretar la realidad propia del chilote está contenida en mitos y leyendas como El Caleuche, barco misterioso tripulado por los brujos de chiloé y sus sirvientes. El Camahueto o Chivato Marino, toro de un cuerno, similar a un unicornio y símbolo de la fuerza, que sólo puede ser atrapado con un sargazo o huiro. La Pincoya, ninfa del mar, cuya danza es propicia a la fecundidad de peces y mariscos como una deidad antigua. El Trauco, la Fiura y el Imbunche, entre otros espíritus malignos.
ISLAS AUSTRALES
En donde Chile cansado
por fin de rutas y espacio
quiere morir como todos,
gacela, coyote o ganso.
Él empecinado aún
ojea acalenturado
la nidada de las islas
fuera de la ley y de hallazgo;
pero se acabó su reino,
su voluntad y su mando,
y se queda en Puerto Montt,
como amante defraudado,
vencido el ojo de polvo,
una vez por fin exhausto.
¿Qué va a hacer el peregrino,
el trotamundos mirando
la danza de las cien islas
que ríen o están cantando?
Viene una aguda fragancia,
una incitación, de coro báquico de niñas
tiradas a la mar libre,
vírgenes pero embriagadas.
Yo no les sigo el canto,
maña, locura ni danza.
Todas ellas son hermanas,
pero por la niebla vaga
unas parecen figuras;
todas están bautizadas
y, como la Gracia, todas
son donosas y alocadas.
Gabriela Mistral.